
Der Amokläufer
Amok
Stefan Zweig · 1922
Una historia psicológica sobre la obsesión y el deseo incontrolable.
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El texto original, cada línea seguida de su traducción.
Im März des Jahres 1912 ereignete sich im Hafen von Neapel bei dem Ausladen eines großen Überseedampfers ein merkwürdiger Unfall, über den die Zeitungen umfangreiche, aber sehr phantastisch ausgeschmückte Berichte brachten.
En marzo de 1912, ocurrió un extraño accidente en el puerto de Nápoles durante la descarga de un gran transatlántico, sobre el cual los periódicos publicaron extensos reportajes, aunque muy exagerados.
Obzwar Passagier der „Oceania“, war es mir ebensowenig wie den andern möglich, Zeuge jenes seltsamen Vorfalles zu sein, weil er sich zur Nachtzeit während des Kohlenladens und der Löschung der Fracht abspielte, wir aber, um dem Lärm zu entgehen, alle an Land gegangen waren und dort in Kaffeehäusern oder Theatern die Zeit verbrachten.
Aunque yo era pasajero del "Oceania", ni yo ni los demás pudimos presenciar aquel extraño incidente, porque tuvo lugar de noche durante la carga de carbón y la descarga de mercancía, pero todos habíamos desembarcado para escapar del ruido y estábamos pasando el tiempo allí en cafeterías o teatros.
Immerhin meine ich persönlich, daß manche Vermutungen, die ich damals nicht öffentlich äußerte, die wirkliche Aufklärung jener erregenden Szene in sich tragen, und die Ferne der Jahre erlaubt mir wohl das Vertrauen eines Gespräches zu nutzen, das jener seltsamen Episode unmittelbar vorausging.
Al menos yo personalmente creo que algunas suposiciones que no expresé públicamente en aquel momento contienen la verdadera explicación de aquella escena tan emocionante, y la distancia de los años probablemente me permite valerme de la seguridad de una conversación que tuvo lugar inmediatamente antes de aquel extraño episodio.
Als ich in der Schiffsagentur von Kalkutta einen Platz für die Rückreise nach Europa auf der „Oceania“ bestellen wollte, zuckte der Clerk bedauernd die Schultern.
Cuando intenté reservar un lugar para el viaje de regreso a Europa en el "Oceania" en la agencia naviera de Calcuta, el empleado se encogió de hombros con pesar.
Er wisse noch nicht, ob es möglich sei, mir eine Kabine zu sichern, das Schiff wäre jetzt knapp vor dem Einbruch der Regenzeit immer schon von Australien her ausverkauft, er müsse erst das Telegramm von Singapore abwarten.
Todavía no sabía si sería posible conseguirme un camarote; el barco siempre se llenaba en Australia justo antes del comienzo de la temporada de lluvias, y tenía que esperar el telegrama de Singapur.
Am nächsten Tage teilte er mir erfreulicherweise mit, er könne mir noch einen Platz vormerken, freilich sei es nur eine wenig komfortable Kabine unter Deck und in der Mitte des Schiffes.
Al día siguiente, afortunadamente, me informó de que podía reservarme un lugar, aunque se trataba de un camarote bastante incómodo bajo cubierta y en el centro del barco.
Ich war schon ungeduldig heimzukehren: so zögerte ich nicht lange und ließ mir den Platz zuschreiben.
Tenía muchas ganas de volver a casa, así que no lo dudé mucho y me asignaron el asiento que me correspondía.
Der Clerk hatte mich richtig informiert. Das Schiff war überfüllt und die Kabine schlecht, ein kleiner, gepreßter, rechteckiger Winkel in der Nähe der Dampfmaschine, einzig vom trüben Blick der kreisrunden Glasscheibe erhellt.
El empleado me había informado correctamente. El barco estaba abarrotado y el camarote era pobre: un pequeño y estrecho rincón rectangular cerca de la máquina de vapor, iluminado únicamente por la tenue luz que se filtraba a través del cristal circular.
Die stockende, verdickte Luft roch nach Öl und Moder: nicht für einen Augenblick konnte man dem elektrischen Ventilator entgehen, der wie eine toll gewordene stählerne Fledermaus einem surrend über der Stirne kreiste.
El aire estancado y denso olía a aceite y moho; ni por un momento se podía escapar del ventilador eléctrico, que zumbaba alrededor de la frente como un bate de acero enloquecido.
Von unten her ratterte und stöhnte wie ein Kohlenträger, der unablässig dieselbe Treppe hinaufkeucht, die Maschine, von oben hörte man unaufhörlich das schlurfende Hin und Her der Schritte vom Promenadendeck.
Desde abajo, el motor retumbaba y gemía como un carbonero que jadeaba sin cesar subiendo las mismas escaleras; desde arriba, se podía oír incesantemente el arrastrar de pies de un lado a otro en la cubierta de paseo.
So flüchtete ich, kaum daß ich den Koffer in das muffige Grab aus grauen Traversen verstaut hatte, wieder zurück auf Deck, und wie Ambra trank ich, aufsteigend aus der Tiefe, den süßlichen weichen Wind, der vom Lande her über die Wellen wehte.
Así pues, apenas guardé la maleta en la tumba mohosa de vigas grises, volví corriendo a la cubierta y, como el ámbar gris que emerge de las profundidades, bebí la dulce y suave brisa que soplaba desde la tierra sobre las olas.
Aber auch das Promenadendeck war voll Enge und Unruhe: es flatterte und flirrte von Menschen, die mit der flackernden Nervosität eingesperrter Untätigkeit unausgesetzt plaudernd auf und nieder gingen.
Pero la cubierta de paseo también estaba llena de agobios e inquietud: revoloteaba y centelleaba con gente que, con el nerviosismo palpitante de la inactividad confinada, charlaba constantemente de un lado a otro.
Das zwitschernde Geschäker der Frauen, das rastlos kreisende Wandern auf dem Engpaß des Decks, wo vor den Stühlen der Schwarm in schwatzhafter Unruhe vorbeiwogte, um sich unablässig zu begegnen, tat mir irgendwie weh.
El parloteo incesante de las mujeres, su deambular sin cesar por el estrecho pasillo de la cubierta, donde el enjambre pasaba con una inquietud parlanchina frente a las sillas, encontrándose constantemente unas con otras, de alguna manera me dolía.
Ich hatte eine neue Welt gesehen, rasch ineinanderstürzende Bilder in rasender Jagd in mich eingetrunken.
Había visto un mundo nuevo, imágenes que chocaban rápidamente y que absorbía en una persecución frenética.
Nun wollte ich mirs übersinnen, zerteilen, ordnen, nachbildend das heiß in den Blick Gedrängte gestalten, aber hier auf dem gedrängten Boulevard gab es nicht eine Minute Ruhe und Rast.
Ahora quería reflexionar sobre ello, dividirlo, ordenarlo, recrear lo que se había presentado con tanta intensidad ante mis ojos, pero aquí, en el abarrotado bulevar, no había ni un minuto de paz y tranquilidad.
Die Zeilen in einem Buch zerrannen vor den flüchtigen Schatten der Vorüberplaudernden. Es war unmöglich, mit sich selbst auf dieser schattenlosen wandernden Schiffsgasse allein zu sein.
Las líneas del libro se desvanecían ante las fugaces sombras de los transeúntes. Era imposible estar a solas con uno mismo en aquel sendero sin sombras y serpenteante.
Drei Tage lang versuchte ichs, sah resigniert auf die Menschen, auf das Meer, aber das Meer blieb immer dasselbe, blau und leer, nur im Sonnenuntergang plötzlich mit allen Farben jäh übergossen.
Durante tres días lo intenté, mirando con resignación a la gente, al mar, pero el mar siempre permanecía igual, azul y vacío, solo bañado repentinamente de todos los colores al atardecer.
Und die Menschen, sie kannte ich auswendig nach dreimal vierundzwanzig Stunden.
Y a la gente, me la sabía de memoria después de tres veces veinticuatro horas.
Jedes Gesicht war mir vertraut bis zum Überdruß, das scharfe Lachen der Frauen reizte, das polternde Streiten zweier nachbarlicher holländischer Offiziere ärgerte nicht mehr.
Cada rostro me resultaba familiar hasta el cansancio, la risa estridente de las mujeres me irritaba, la bulliciosa discusión de dos oficiales holandeses vecinos ya no me molestaba.
So blieb nur Flucht: aber die Kabine war heiß und dunstig, im Salon produzierten unablässig englische Mädchen ihr schlechtes Klavierspiel bei abgehackten Walzern.
Así pues, escapar era la única opción; pero la cabaña estaba caliente y sofocante, y en el salón unas chicas inglesas no dejaban de tocar, desafinadamente, valses entrecortados al piano.
Schließlich drehte ich entschlossen die Zeitordnung um, tauchte in die Kabine schon nachmittags hinab, nachdem ich mich zuvor mit ein paar Gläsern Bier betäubt, um das Souper und den Tanzabend zu überschlafen.
Finalmente, decidí invertir el orden de las cosas y me metí en la cabaña por la tarde después de anestesiarme con unas cuantas cervezas para poder dormir durante la cena y el baile.
Als ich aufwachte, war es ganz dunkel und dumpf in dem kleinen Sarg der Kabine. Den Ventilator hatte ich abgestellt, so schwälte die Luft fettig und feucht an die Schläfen.
Al despertar, la pequeña cabina, que parecía un ataúd, estaba completamente oscura y turbia. Había apagado el ventilador, así que el aire estaba grasiento y húmedo a la altura de mis sienes.
Meine Sinne waren irgendwie betäubt: ich brauchte Minuten, um mich an Zeit und Ort zurückzufinden.
De alguna manera, mis sentidos estaban entumecidos: tardé minutos en encontrar el camino de regreso al tiempo y al lugar.
Mitternacht mußte jedenfalls schon vorbei sein, denn ich hörte weder Musik noch den rastlosen Schlurf der Schritte: nur die Maschine, das atmende Herz des Leviathans, stieß keuchend den knisternden Leib des Schiffes fort ins Unsichtbare.
La medianoche ya debía haber pasado, pues no oí ni música ni el inquieto arrastrar de pasos: solo el motor, el corazón palpitante del Leviatán, jadeó mientras empujaba el crepitante cuerpo de la nave hacia lo invisible.
Ich tastete empor auf Deck. Es war leer. Und wie ich den Blick aufhob über den dünstenden Turm des Schornsteins und die geisterhaft glänzenden Spieren, drang mit einmal magische Helle mir in die Augen. Der Himmel strahlte.
A tientas, subí a la cubierta. Estaba vacía. Y al alzar la vista por encima de la chimenea humeante y los mástiles que brillaban como fantasmas, una luz mágica inundó mis ojos. El cielo resplandecía.
Er war dunkel gegen die Sterne, die ihn weiß durchwirbelten, aber doch: er strahlte; es war, als verhüllte dort ein samtener Vorhang ungeheures Licht, als wären die sprühenden Sterne nur Luken und Ritzen, durch die jenes unbeschreiblich Helle vorglänzte.
La oscuridad contrastaba con las estrellas que giraban blancas a través de ella, pero aun así: brillaba; era como si una cortina de terciopelo ocultara allí una luz inmensa, como si las estrellas centelleantes fueran solo aberturas y grietas a través de las cuales brillaba esa luz indescriptiblemente brillante.
Nie hatte ich den Himmel gesehen wie in jener Nacht, so strahlend, so stahlblau hart und doch funkelnd, triefend, rauschend, quellend von Licht, das vom Mond verhangen niederschwoll und von den Sternen und das irgendwie aus einem geheimnisvollen Innen zu brennen schien.
Jamás había visto el cielo como aquella noche, tan radiante, tan azul acero, duro y a la vez brillante, goteando, precipitándose, rebosante de luz que descendía de la luna, velada por las estrellas, y que de algún modo parecía arder desde un interior misterioso.
Weißer Lack, flimmerten im Monde alle Randlinien des Schiffes grell gegen das samtdunkle Meer, die Taue, die Rahen, alles Schmale, alle Konturen waren aufgelöst in diesem flutenden Glanz: gleichsam im Leeren schienen die Lichter auf den Masten und darüber das runde Auge des Ausgucks zu hängen, irdische gelbe Sterne zwischen den strahlenden des Himmels.
La laca blanca, todos los bordes del barco relucían intensamente a la luz de la luna contra el mar oscuro y aterciopelado; las cuerdas, las vergas, todo lo estrecho, todos los contornos se disolvían en este brillo desbordante: las luces en los mástiles y sobre ellos el ojo redondo del vigía parecían suspenderse en el vacío, estrellas amarillas terrosas entre las radiantes del cielo.
Gerade aber zu Häupten stand mir das magische Sternbild, das Südkreuz, mit flimmernden diamantenen Nägeln ins Unsichtbare gehämmert, schwebend scheinbar, indes nur das Schiff Bewegung schuf, das leise bebend sich mit atmender Brust nieder und auf, nieder und auf, ein gigantischer Schwimmer, durch die dunklen Wogen stieß.
Pero justo encima de mí se alzaba la mágica constelación, la Cruz del Sur, clavada en lo invisible con brillantes clavos de diamante, aparentemente flotando, mientras que solo el barco creaba movimiento, que, temblando suavemente, con un pecho que respiraba, se sumergía y subía, subía y subía, un nadador gigantesco, a través de las oscuras olas.
Ich stand und sah empor: mir war wie in einem Bade, wo Wasser warm von oben fällt, nur daß dies Licht war, das mir weiß und auch lau die Hände überspülte, die Schultern, das Haupt mild umgoß und irgendwie nach innen zu dringen schien, denn alles Dumpfe in mir war plötzlich aufgehellt.
Me puse de pie y miré hacia arriba: me sentí como si estuviera en un baño donde cae agua tibia desde arriba, solo que esto era luz que bañaba mis manos, mis hombros, mi cabeza, y de alguna manera parecía penetrar hacia adentro, porque todo lo que estaba apagado dentro de mí se iluminó de repente.
Ich atmete befreit, rein, und jäh beseligt spürte ich auf den Lippen wie ein klares Getränk die Luft, die weiche, gegorene, leicht trunken machende Luft, in der Atem von Früchten, Duft von fernen Inseln war.
Respiré libremente, puramente, y de repente, con una dicha inmensa, sentí en mis labios como una bebida cristalina el aire, el aire suave, fermentado, ligeramente embriagador, en el que se percibía el aroma de las frutas, el perfume de islas lejanas.
Nun, nun zum ersten Male, seit ich die Planken betreten, überkam mich die heilige Lust des Träumens, und jene andere sinnlichere, meinen Körper weibisch hinzugeben an dieses Weiche, das mich umdrängte.
Bueno, ahora, por primera vez desde que pisé las tablas, me vi invadida por el sagrado placer de soñar, y por ese otro placer, más sensual, de entregar mi cuerpo de forma afeminada a esa suavidad que me rodeaba.
Ich wollte mich hinlegen, den Blick hinauf zu den weißen Hieroglyphen. Aber die Ruhesessel, die Deckchairs waren verräumt, nirgends fand sich auf dem leeren Promenadendeck ein Platz zu träumerischer Rast.
Quería tumbarme a contemplar los jeroglíficos blancos. Pero las tumbonas y las sillas de cubierta habían desaparecido; no había ningún sitio en la vacía cubierta de paseo donde encontrar un lugar para un descanso soñador.
So tastete ich weiter, allmählich dem Vorderteil des Schiffes zu, ganz geblendet vom Licht, das immer heftiger aus den Gegenständen auf mich zu dringen schien.
Así que continué abriéndome paso a tientas, gradualmente hacia la proa del barco, completamente cegado por la luz que parecía penetrar hacia mí con cada vez mayor intensidad desde los objetos.
Fast tat es schon weh, dies kalkweiße, grell brennende Sternenlicht, ich aber hatte Verlangen, mich irgendwo im Schatten zu vergraben, hingestreckt auf eine Matte, den Glanz nicht an mir zu fühlen, sondern nur über mir, an den Dingen gespiegelt, so wie man eine Landschaft sieht aus verdunkeltem Zimmer.
Casi dolía, esa luz estelar blanca como la tiza y brillante, pero anhelaba enterrarme en algún lugar de las sombras, estirada sobre una estera, para no sentir el resplandor sobre mí, sino solo sobre mí, reflejado en las cosas, como quien ve un paisaje desde una habitación oscura.
Endlich kam ich, über Taue stolpernd und vorbei an den eisernen Gewinden bis an den Kiel und sah hinab, wie der Bug in das Schwarze stieß und geschmolzenes Mondlicht schäumend zu beiden Seiten der Schneide aufsprühte.
Finalmente, tropezando con cuerdas y pasando junto a los hilos de hierro, llegué a la quilla y miré hacia abajo mientras la proa se hundía en la oscuridad, rociando espuma de luz de luna fundida a ambos lados del filo.
Immer wieder hob, immer wieder senkte sich der Pflug in die schwarzflutende Scholle, und ich fühlte alle Qual des besiegten Elements, fühlte alle Lust der irdischen Kraft in diesem funkelnden Spiel. Und im Schauen verlor ich die Zeit.
Una y otra vez el arado se alzaba, una y otra vez se hundía en el terrón negro e inundado, y sentí toda la agonía del elemento vencido, sentí todo el placer del poder terrenal en aquel espectáculo deslumbrante. Y al contemplarlo, perdí la noción del tiempo.
War es eine Stunde, daß ich so stand, oder waren es nur Minuten: im Auf und Nieder schaukelte mich die ungeheure Wiege des Schiffes über die Zeit hinaus. Ich fühlte nur, daß in mich Müdigkeit kam, die wie eine Wollust war.
¿Estuve así una hora, o solo unos minutos? En su vaivén, la inmensa cuna del barco me mecía más allá del tiempo. Sentía un cansancio que crecía en mi interior, un cansancio que era como un placer.
Ich wollte schlafen, träumen und doch nicht weg aus dieser Magie, nicht hinab in meinen Sarg. Unwillkürlich ertastete ich mit meinem Fuß unter mir ein Bündel Taue.
Quería dormir, soñar, pero sin abandonar esa magia, sin descender a mi ataúd. Involuntariamente, sentí un manojo de cuerdas bajo mi pie.
Ich setzte mich hin, die Augen geschlossen und doch nicht Dunkels voll, denn über sie, über mich strömte der silberne Glanz. Unten fühlte ich die Wasser leise rauschen, über mir mit unhörbarem Klang den weißen Strom dieser Welt.
Me senté, con los ojos cerrados pero no sumidos en la oscuridad, pues sobre ellos, sobre mí, fluía un resplandor plateado. Abajo sentía el suave murmullo de las aguas; sobre mí, con un sonido inaudible, la blanca corriente de este mundo.
Und allmählich schwoll dies Rauschen mir ins Blut: ich fühlte mich selbst nicht mehr, wußte nicht, ob dies Atmen mein eigenes war oder des Schiffes fernpochendes Herz, ich strömte, verströmte in diesem ruhelosen Rauschen der mitternächtigen Welt.
Y gradualmente ese sonido impetuoso se fue introduciendo en mi sangre: ya no me sentía a mí mismo, no sabía si esa respiración era la mía o el lejano latido del corazón del barco, fluía, me disipaba en ese inquieto fluir del mundo de medianoche.
Ein leises, trockenes Husten hart neben mir ließ mich auffahren. Ich schrak aus meiner fast schon trunkenen Träumerei.
Una tos seca y suave justo a mi lado me sobresaltó. Salí de golpe de mi ensoñación casi ebria.
Meine Augen, geblendet vom weißen Geleucht über den bislang geschlossenen Lidern, tasteten auf: mir knapp gegenüber im Schatten der Bordwand glänzte etwas wie der Reflex einer Brille, und jetzt glühte ein dicker, runder Funke auf, die Glut einer Pfeife.
Mis ojos, cegados por la luz blanca sobre mis párpados hasta entonces cerrados, escudriñaron a tientas: justo enfrente de mí, en la sombra del costado del barco, algo brillaba como el reflejo de unas gafas, y ahora resplandecía una chispa gruesa y redonda, la brasa de una pipa.
Ich hatte, als ich mich hinsetzte, einzig niederblickend in die schaumige Bugschneide und empor zum Südkreuz, offenbar diesen Nachbarn nicht bemerkt, der regungslos hier die ganze Zeit gesessen haben mußte.
Mientras me sentaba, con la mirada fija en el arco espumoso y en la Cruz del Sur, aparentemente no me había percatado de mi vecino, que debía de haber permanecido inmóvil todo el tiempo.
Unwillkürlich, noch dumpf in den Sinnen, sagte ich auf deutsch: „Verzeihung!“ „Oh, bitte ...“ antwortete die Stimme deutsch aus dem Dunkel.
Involuntariamente, aún aturdido, dije en alemán: "¡Disculpe!" "Oh, por favor..." respondió la voz en alemán desde la oscuridad.
Ich kann nicht sagen, wie seltsam und schaurig das war, dies stumme Nebeneinandersitzen im Dunkeln knapp neben einem, den man nicht sah.
No puedo expresar lo extraño e inquietante que fue, estar sentados en silencio, uno al lado del otro, en la oscuridad, cerca de alguien a quien no podías ver.
Unwillkürlich hatte ich das Gefühl, als starre dieser Mensch auf mich genau wie ich auf ihn starrte: aber so stark war das Licht über uns, das weißflimmernd flutende, daß keiner von keinem mehr sehen konnte als den Umriß im Schatten.
Involuntariamente, tuve la sensación de que esa persona me miraba fijamente, al igual que yo a ella; pero la luz que había sobre nosotros era tan intensa, un resplandor blanco, que ninguno de los dos podía ver más del otro que el contorno en la sombra.
Nur den Atem meinte ich zu hören und das fauchende Saugen an der Pfeife.
Creía oír solo respiraciones y el siseo de la succión en la tubería.
Das Schweigen war unerträglich. Ich wäre am liebsten weggegangen, aber das schien doch zu brüsk, zu plötzlich. Aus Verlegenheit nahm ich mir eine Zigarette heraus. Das Zündholz zischte auf, eine Sekunde lang zuckte Licht über den engen Raum.
El silencio era insoportable. Me hubiera encantado irme, pero me parecía demasiado brusco, demasiado repentino. Avergonzado, saqué un cigarrillo. La cerilla chisporroteó y, por un instante, una luz parpadeó en la estrecha habitación.
Ich sah hinter Brillengläsern ein fremdes Gesicht, das ich nie an Bord gesehen, bei keiner Mahlzeit, bei keinem Gang, und sei es, daß die plötzliche Flamme den Augen wehtat oder war es eine Halluzination: es schien grauenhaft verzerrt, finster und koboldhaft.
Detrás de mis gafas vi un rostro extraño que nunca había visto a bordo, en ninguna comida, en ningún plato, ya fuera por la repentina llama que me lastimó los ojos o por una alucinación: parecía horriblemente distorsionado, oscuro y con aspecto de duende.
Aber ehe ich Einzelheiten deutlich wahrnahm, schluckte das Dunkel wieder die flüchtig erhellten Linien fort, nur den Umriß sah ich einer Gestalt, dunkel ins Dunkel gedrückt und manchmal den kreisrunden roten Feuerring der Pfeife im Leeren.
Pero antes de que pudiera percibir claramente los detalles, la oscuridad volvió a engullir las líneas fugazmente iluminadas; solo vi el contorno de una figura, oscuramente presionada contra la oscuridad, y a veces el anillo rojo circular de fuego de la pipa en el vacío.
Keiner sprach, und dies Schweigen war schwül und drückend wie die tropische Luft.
Nadie habló, y este silencio era sofocante y opresivo como el aire tropical.
Endlich ertrug ichs nicht mehr. Ich stand auf und sagte höflich „Gute Nacht“.
Finalmente, no pude soportarlo más. Me levanté y dije cortésmente: "Buenas noches".
„Gute Nacht,“ antwortete es aus dem Dunkel, eine heisere, harte, eingerostete Stimme.
—Buenas noches —respondió desde la oscuridad una voz ronca, dura y oxidada.
Ich stolperte mich mühsam vorwärts durch das Takelwerk an den Pfosten vorbei. Da klang ein Schritt hinter mir her, hastig und unsicher. Es war der Nachbar von vordem. Unwillkürlich blieb ich stehen.
Avancé con dificultad entre los aparejos, pasando junto a los postes. De pronto, oí unos pasos a mis espaldas, apresurados e inseguros. Era el vecino de antes. Instintivamente, me detuve.
Er kam nicht ganz nah heran, durch das Dunkel fühlte ich ein Irgendetwas von Angst und Bedrücktheit in der Art seines Schrittes.
No se acercó mucho; a través de la oscuridad percibí cierto miedo y opresión en su forma de caminar.
„Verzeihen Sie,“ sagte er dann hastig, „wenn ich eine Bitte an Sie richte. Ich ... ich ...“ — er stotterte und konnte nicht gleich weitersprechen vor Verlegenheit — „ich ... ich habe private ... ganz private Gründe, mich hier zurückzuziehen ...
—Disculpen —dijo apresuradamente—, si tengo una petición. Yo… yo… —tartamudeó y no pudo continuar por la vergüenza—… yo… tengo razones privadas… muy privadas para retirarme de aquí…
ein Trauerfall ... ich meide die Gesellschaft an Bord ... Ich meine nicht Sie ... nein, nein ... Ich möchte nur bitten ... Sie würden mich sehr verpflichten, wenn Sie zu niemandem an Bord davon sprechen würden, daß Sie mich hier gesehen haben ...
Un duelo... Estoy evitando a la gente a bordo... No me refiero a ti... no, no... Solo pregunto... Me harías un flaco favor si no le comentaras a nadie a bordo que me viste aquí...
Es sind ... sozusagen private Gründe, die mich jetzt hindern unter die Leute zu gehen ... ja ... nun ... es wäre mir peinlich, wenn Sie davon Erwähnung täten, daß jemand hier nachts ... daß ich ...“ Das Wort blieb ihm wieder stecken.
"Son... por así decirlo, razones privadas las que me impiden salir entre la gente ahora... sí... bueno... sería vergonzoso para mí si mencionaras que alguien aquí por la noche... que yo..." La palabra se le atascó de nuevo en la garganta.
Ich beseitigte rasch seine Verwirrung, indem ich ihm eiligst zusicherte, seinen Wunsch zu erfüllen. Wir reichten einander die Hände.
Aclaré rápidamente su confusión asegurándole apresuradamente que cumpliría su deseo. Nos dimos la mano.
Dann ging ich in meine Kabine zurück und schlief einen dumpfen, merkwürdig verwühlten und von Bildern verwirrten Schlaf.
Luego regresé a mi cabaña y dormí un sueño pesado y extrañamente perturbado, confundido por imágenes.
Ich hielt mein Versprechen und erzählte niemandem an Bord von der seltsamen Begegnung, obzwar die Versuchung keine geringe war.
Cumplí mi promesa y no le conté a nadie a bordo sobre el extraño encuentro, aunque la tentación fue considerable.
Denn auf einer Seereise wird das Kleinste zum Geschehnis, ein Segel am Horizont, ein Delphin, der aufspringt, ein neuentdeckter Flirt, ein flüchtiger Scherz.
Porque en un viaje por mar, hasta la cosa más pequeña se convierte en un acontecimiento: una vela en el horizonte, un delfín que salta, un coqueteo recién descubierto, una broma fugaz.
Dabei quälte mich die Neugier, mehr von diesem ungewöhnlichen Passagier zu wissen: ich durchforschte die Schiffsliste nach einem Namen, der ihm zugehören konnte, ich musterte die Leute, ob sie zu ihm in Beziehung stehen könnten: den ganzen Tag bemächtigte sich meiner eine nervöse Ungeduld, und ich wartete eigentlich nur auf den Abend, ob ich ihm wieder begegnen würde.
Me atormentaba la curiosidad por saber más sobre aquel pasajero tan peculiar: busqué en la lista del barco un nombre que pudiera pertenecerle, examiné a la gente para ver si alguno de ellos podía ser familiar suyo: durante todo el día me invadió una impaciencia nerviosa, y en realidad solo esperaba que llegara la noche para ver si volvería a encontrarme con él.
Rätselhafte psychologische Dinge haben über mich eine geradezu beunruhigende Macht, es reizt mich bis ins Blut, Zusammenhänge aufzuspüren, und sonderbare Menschen können mich durch ihre bloße Gegenwart zu einer Leidenschaft des Erkennenwollens entzünden, die nicht viel geringer ist als jene des Besitzenwollens bei einer Frau.
Los misterios psicológicos ejercen sobre mí un poder casi perturbador; me siento impulsado a descubrir conexiones, y personas extrañas pueden encender en mí, con su mera presencia, una pasión por comprender que no es mucho menor que el deseo de poseer a una mujer.
Der Tag wurde mir lang und zerbröckelte leer zwischen den Fingern. Ich legte mich früh ins Bett: ich wußte, ich würde um Mitternacht aufwachen, es würde mich erwecken.
El día se hizo eterno y se desvaneció entre mis dedos. Me acosté temprano: sabía que despertaría a medianoche y que eso me despertaría.
Und wirklich: ich erwachte um die gleiche Stunde wie gestern. Auf dem Radiumzifferblatt der Uhr deckten sich die beiden Zeiger in einem leuchtenden Strich. Hastig stieg ich aus der schwülen Kabine in die noch schwülere Nacht.
Y, en efecto, desperté a la misma hora que ayer. En la esfera luminosa del reloj, las dos manecillas se alineaban en una línea brillante. Salí apresuradamente de la sofocante cabina a la noche aún más sofocante.
Die Sterne strahlten wie gestern und schütteten ein diffuses Licht über das zitternde Schiff, hoch oben flammte das Kreuz des Südens.
Las estrellas brillaban con la misma intensidad que ayer, proyectando una luz difusa sobre el tembloroso barco; en lo alto, la Cruz del Sur resplandecía.
Alles war wie gestern — in den Tropen sind die Tage, die Nächte zwillingshafter als in unseren Sphären — nur in mir war nicht dies weiche, flutende, träumerische Gewiegtsein wie gestern.
Todo era como ayer —en los trópicos los días y las noches son más como gemelos que en nuestras esferas— solo que dentro de mí no existía esa sensación suave, fluida y onírica de balanceo como ayer.
Irgend etwas zog mich, verwirrte mich, und ich wußte, wohin es mich zog: hin zu dem schwarzen Gewind am Kiel, ob er wieder dort starr sitze, der Geheimnisvolle. Von oben her schlug die Schiffsglocke. Dies riß mich fort.
Algo me atrajo, me confundió, y supe adónde me atraía: hacia el hilo negro de la quilla, para ver si seguía allí sentado, rígido, el misterioso. Desde arriba, la campana del barco repicó. Aquello me cautivó.
Schritt für Schritt, widerwillig und doch gezogen, gab ich mir nach. Noch war ich nicht am Steven, da zuckte plötzlich dort etwas auf wie ein rotes Auge: die Pfeife. Er saß also dort.
Poco a poco, a regañadientes, cedí. Ni siquiera había llegado a la popa cuando algo se movió de repente allí, como un ojo rojo: la tubería. Así que él estaba allí sentado.
Unwillkürlich schreckte ich zurück und blieb stehen. Im nächsten Augenblick wäre ich gegangen. Da regte es sich drüben im Dunkel, etwas stand auf, tat zwei Schritte, und plötzlich hörte ich knapp vor mir seine Stimme, höflich und gedrückt.
Involuntariamente, retrocedí y me detuve. Al instante siguiente me habría marchado. Entonces se oyó un murmullo en la oscuridad, algo se levantó, dio dos pasos, y de repente oí su voz cerca de mí, educada y suave.
„Verzeihen Sie,“ sagte er, „Sie wollen offenbar wieder an Ihren Platz, und ich habe das Gefühl, Sie flüchteten zurück, als Sie mich sahen. Bitte, setzen Sie sich nur hin, ich gehe schon wieder.“
—Disculpe —dijo—, parece que quiere volver a su asiento, y tengo la impresión de que huyó al verme. Por favor, siéntese, me voy de nuevo.
Ich eilte, ihm meinerseits zu sagen, daß er nur bleiben solle, ich sei bloß zurückgetreten, um ihn nicht zu stören. „Mich stören Sie nicht,“ sagte er mit einer gewissen Bitterkeit, „im Gegenteil, ich bin froh, einmal nicht allein zu sein.
Me apresuré a decirle, a su vez, que se quedara, que solo me había apartado para no molestarlo. «No me molestas», dijo con cierta amargura, «al contrario, me alegro de no estar solo por una vez».
Seit zehn Tagen habe ich kein Wort gesprochen ... eigentlich seit Jahren nicht ... und da geht es so schwer, eben vielleicht weil man schon erstickt daran, alles in sich hineinzuwürgen ... Ich kann nicht mehr in der Kabine sitzen, in diesem ...
No he dicho ni una palabra en diez días... bueno, en realidad, ni en años... y eso lo hace tan difícil, quizá porque ya te estás asfixiando de tanto intentar tragarte todo... Ya no puedo estar más tiempo en la cabina, en esto...
diesem Sarg ... ich kann nicht mehr ... und die Menschen ertrage ich wieder nicht, weil sie den ganzen Tag lachen ... Das kann ich nicht ertragen jetzt ... ich höre es hinein bis in die Kabine und stopfe mir die Ohren zu ...
Este ataúd... no lo soporto más... y no soporto a la gente porque se ríen todo el día... ya no lo aguanto... lo oigo hasta dentro de la cabina y me tapo los oídos...
freilich, sie wissen ja nicht, daß ... nun sie wissens eben nicht, und dann, was geht das die Fremden an ...“
Claro, ellos no lo saben... bueno, simplemente no lo saben, y además, ¿qué les importa a los extranjeros...?
Er stockte wieder. Und sagte dann ganz plötzlich und hastig: „Aber ich will Sie nicht belästigen ... verzeihen Sie meine Geschwätzigkeit.“
Hizo una pausa de nuevo. Y luego dijo de repente y con prisa: "Pero no quiero molestarle... disculpe mi locuacidad".
Er verbeugte sich und wollte fort. Aber ich widersprach ihm dringlich. „Sie belästigen mich durchaus nicht. Auch ich bin froh, hier ein paar stille Worte zu haben ... Nehmen Sie eine Zigarette?“
Hizo una reverencia y empezó a marcharse. Pero yo me opuse firmemente. «No me molestas en absoluto. Además, me alegra poder charlar un rato tranquilamente... ¿Te apetece un cigarrillo?»
Er nahm eine. Ich zündete an. Wieder riß sich das Gesicht flackernd vom schwarzen Bordrand los, aber jetzt voll mir zugewandt: die Augen hinter der Brille forschten in mein Gesicht, gierig und mit einer irren Gewalt. Ein Grauen überlief mich.
Tomó uno. Lo encendí. De nuevo, el rostro parpadeó, desprendiéndose del borde negro de la montura, pero ahora se giró completamente hacia mí: los ojos tras las gafas me escrutaron el rostro con avidez y una fuerza frenética. El horror me invadió.
Ich spürte, daß dieser Mensch sprechen wollte, sprechen mußte. Und ich wußte, daß ich schweigen müsse, um ihm zu helfen.
Intuí que esa persona quería hablar, necesitaba hablar. Y supe que debía guardar silencio para poder ayudarla.
Wir setzten uns wieder. Er hatte einen zweiten Deckchair dort, den er mir anbot. Unsere Zigaretten funkelten, und an der Art, wie der Lichtring der seinen unruhig im Dunkel zitterte, sah ich, daß seine Hand bebte. Aber ich schwieg, und er schwieg.
Nos sentamos de nuevo. Tenía otra tumbona allí, que me ofreció. Nuestros cigarrillos chispeaban, y por la forma en que el halo de luz del suyo parpadeaba inquieto en la oscuridad, pude ver que le temblaba la mano. Pero guardé silencio, y él también.
Dann fragte plötzlich seine Stimme leise:
Entonces, de repente, su voz preguntó en voz baja:
„Sind Sie sehr müde?“
¿Estás muy cansado?
„Nein, durchaus nicht.“
"No, en absoluto."
Die Stimme aus dem Dunkel zögerte wieder. „Ich möchte Sie gerne um etwas fragen ... das heißt, ich möchte Ihnen etwas erzählen. Ich weiß, ich weiß genau, wie absurd das ist, mich an den ersten zu wenden, der mir begegnet, aber ... ich bin ...
La voz que surgió de la oscuridad volvió a titubear. «Quisiera preguntarte algo... es decir, quisiera contarte algo. Lo sé, sé perfectamente lo absurdo que es acudir a la primera persona que me encuentro, pero... yo...»
ich bin in einer furchtbaren psychischen Verfassung ... ich bin an einem Punkt, wo ich unbedingt mit jemandem sprechen muß ... ich gehe sonst zugrunde ... Sie werden das schon verstehen, wenn ich ... ja, wenn ich Ihnen eben erzähle ...
Estoy en un estado mental terrible... Estoy en un punto en el que necesito hablar con alguien urgentemente... de lo contrario, me derrumbaré... Lo entenderás cuando... sí, cuando te lo cuente...
Ich weiß, daß Sie mir nicht werden helfen können ... aber ich bin irgendwie krank von diesem Schweigen ... und ein Kranker ist immer lächerlich für die andern ...“
Sé que no podrás ayudarme... pero este silencio me tiene harta... y a una persona enferma siempre la ridiculizan los demás...
Ich unterbrach ihn und bat ihn, sich doch nicht zu quälen. Er möge mir nur erzählen ... ich könne ihm natürlich nichts versprechen, aber man habe doch die Pflicht, seine Bereitwilligkeit anzubieten.
Lo interrumpí y le rogué que no se torturara. Que simplemente me lo dijera... Claro que no podía prometerle nada, pero tenía el deber de ofrecer mi ayuda.
Wenn man jemanden in einer Bedrängnis sehe, da ergebe sich doch natürlich die Pflicht zu helfen ...
Si ves a alguien en apuros, entonces, por supuesto, tienes el deber de ayudar...
„Die Pflicht ... seine Bereitwilligkeit anzubieten ... die Pflicht, den Versuch zu machen ... Sie meinen also auch, Sie auch, man habe die Pflicht ... die Pflicht, seine Bereitwilligkeit anzubieten.“
"El deber... de ofrecer la propia voluntad... el deber de intentarlo... Entonces, ¿también quieres decir que uno tiene el deber... el deber de ofrecer la propia voluntad?"
Dreimal wiederholte er den Satz. Mir graute vor dieser stumpfen, verbissenen Art des Wiederholens. War dieser Mensch wahnsinnig? War er betrunken?
Repitió la frase tres veces. Me horrorizó esa forma tan monótona y repetitiva de repetirla. ¿Estaba loco? ¿Estaba borracho?
Aber als ob ich die Vermutung laut mit den Lippen ausgesprochen hätte, sagte er plötzlich mit einer ganz andern Stimme: „Sie werden mich vielleicht für irr halten oder für betrunken. Nein, das bin ich nicht — noch nicht.
Pero como si yo hubiera expresado mi sospecha en voz alta, de repente dijo con una voz completamente diferente: “Puede que pienses que estoy loco o borracho. No, no lo estoy… todavía no”.
Nur das Wort, das Sie sagten, hat mich so merkwürdig berührt ... so merkwürdig, weil es gerade das ist, was mich jetzt quält, nämlich ob man die Pflicht hat ... die Pflicht ...“
Solo tu palabra me conmovió de una manera tan extraña... tan extraña, porque eso es precisamente lo que me atormenta ahora: si uno tiene un deber... un deber...
Er begann wieder zu stottern. Dann brach er kurz ab und begann mit einem neuen Ruck.
Volvió a tartamudear. Luego hizo una breve pausa y comenzó de nuevo con un tirón.
„Ich bin nämlich Arzt. Und da gibt es oft solche Fälle, solche verhängnisvolle ... ja, sagen wir Grenzfälle, wo man nicht weiß, ob man die Pflicht hat ...
"Soy médico, ¿sabe? Y a menudo se dan casos así, casos fatídicos... bueno, digamos casos límite, en los que uno no sabe si tiene un deber..."
nämlich, es gibt ja nicht nur eine Pflicht, die gegen den andern, sondern eine für sich selbst und eine für den Staat und eine für die Wissenschaft ... Man soll helfen, natürlich, dazu ist man doch da ...
Es decir, no solo existe un deber hacia los demás, sino también uno hacia uno mismo, uno hacia el Estado y uno hacia la ciencia... Uno debe ayudar, por supuesto; para eso está ahí...
aber solche Maximen sind immer nur theoretisch ... Wie weit soll man denn helfen? ... Da sind Sie, ein fremder Mensch, und ich bin Ihnen fremd, und ich bitte Sie, zu schweigen darüber, daß Sie mich gesehen haben ...
Pero tales máximas siempre son solo teóricas... ¿Hasta dónde se debe llegar para ayudar?... Ahí estás tú, un extraño, y yo soy un extraño para ti, y te pido que guardes silencio sobre el hecho de que me has visto...
gut, Sie schweigen, Sie erfüllen diese Pflicht ... Ich bitte Sie, mit mir zu sprechen, weil ich krepiere an meinem Schweigen ... Sie sind bereit, mir zuzuhören ... gut ... Aber das ist ja leicht ...
De acuerdo, permanece en silencio, estás cumpliendo con tu deber... Te ruego que hables conmigo, porque me muero de silencio... Estás dispuesto a escucharme... bien... Pero eso es fácil...
Wenn ich Sie aber bitten würde, mich zu packen und über Bord zu werfen ... da hört sich doch die Gefälligkeit, die Hilfsbereitschaft auf. Irgendwo endets doch ... dort, wo man anfängt mit seinem eigenen Leben, seiner eigenen Verantwortung ...
Pero si te pidiera que me agarraras y me tiraras por la borda... ahí termina la amabilidad, la voluntad de ayudar. Tiene que terminar en algún punto... donde empieza tu propia vida, tu propia responsabilidad...
irgendwo muß es doch enden ... irgendwo muß diese Pflicht doch aufhören ... Oder vielleicht soll sie gerade beim Arzt nicht aufhören dürfen?
Tiene que terminar en algún sitio... este deber tiene que acabar en algún lugar... ¿O quizás no debería permitírsele acabar, especialmente en la consulta del médico?
Muß der ein Heiland, ein Allerweltshelfer sein, bloß weil er ein Diplom mit lateinischen Worten hat, muß der wirklich sein Leben hinwerfen und sich Wasser ins Blut schütten, wenn irgendeine ...
¿Acaso alguien debe ser un salvador, un benefactor universal, solo por tener un diploma con palabras en latín? ¿De verdad debe desperdiciar su vida y derramar agua sobre su sangre, si es que la tiene...?
irgendeiner kommt und will, daß er edel sei, hilfreich und gut? Ja, irgendwo hört die Pflicht auf ... dort, wo man nicht mehr kann, gerade dort ...“
¿Aparece alguien que quiere ser noble, servicial y bueno? Sí, el deber termina en algún punto... justo donde ya no puedes cumplirlo, precisamente ahí...
Er hielt wieder inne und riß sich auf.
Hizo una pausa de nuevo y se abrió en canal.
„Verzeihen Sie ... ich rede gleich so erregt ... aber ich bin nicht betrunken ... noch nicht betrunken ... auch das kommt jetzt oft bei mir vor, ich gestehe es Ihnen ruhig ein, in dieser höllischen Einsamkeit ...
"Disculpen... hablo con tanta emoción... pero no estoy borracho... todavía no... eso me pasa muy a menudo últimamente, se los admito sin problema, en esta soledad infernal..."
Bedenken Sie, ich habe sieben Jahre nur fast zwischen Eingeborenen und Tieren gelebt ... da verlernt man das ruhige Reden. Wenn man sich dann auftut, flutets gleich über ... Aber warten Sie ... ja, ich weiß schon ...
Piénsalo, viví casi exclusivamente entre nativos y animales durante siete años... en esa situación se te olvida cómo hablar con calma. Cuando por fin te abres, todo te abruma... Pero espera... sí, ya sé...
ich wollte Sie fragen, wollte Ihnen so einen Fall vorlegen, ob man die Pflicht habe zu helfen ... so ganz engelhaft rein zu helfen, ob man ... Übrigens ich fürchte, es wird lang werden. Sind Sie wirklich nicht müde?“
Quería preguntarte, quería presentarte un caso así, si uno tiene el deber de ayudar... de ayudar de una manera completamente angelical, si uno... Por cierto, me temo que esto será largo. ¿No estás muy cansado?
„Nein, durchaus nicht.“
"No, en absoluto."
„Ich ... ich danke Ihnen ... Nehmen Sie nicht?“
"Yo... gracias... ¿No lo aceptas?"
Er hatte irgendwo hinter sich ins Dunkel getappt. Etwas klirrte gegeneinander, zwei, drei, jedenfalls mehrere Flaschen, die er neben sich gestellt. Er bot mir ein Glas Whisky, an dem ich flüchtig nippte, während er mit einem Ruck das seine hinabgoß.
Había salido a tientas de la oscuridad desde algún lugar a sus espaldas. Algo tintineó —dos, tres, en todo caso varias botellas— que había colocado a su lado. Me ofreció un vaso de whisky, del que tomé un sorbo rápido, mientras él se lo vaciaba de un trago.
Einen Augenblick stand Schweigen zwischen uns. Da schlug die Glocke: halb eins.
Por un instante reinó el silencio entre nosotros. Entonces sonó la campana: las doce y media.
„Also ... ich möchte Ihnen einen Fall erzählen. Nehmen Sie an, ein Arzt in einer ... einer kleineren Stadt ... oder eigentlich am Lande ... ein Arzt, der ... ein Arzt, der ...“
"Bueno... me gustaría contarles un caso. Imaginen a un médico en... un pueblo pequeño... o incluso en el campo... un médico que... un médico que..."
Er stockte wieder. Dann riß er sich plötzlich den Sessel heran zu mir.
Hizo otra pausa. Luego, de repente, tiró de la silla hacia mí.
„So geht es nicht. Ich muß Ihnen alles direkt erzählen, von Anfang an, sonst verstehen Sie es nicht ... Das, das läßt sich nicht als Exempel, als Theorie entwickeln ... ich muß Ihnen meinen Fall erzählen. Da gibt es keine Scham, kein Verstecken ...
"Así no funcionan las cosas. Tengo que contártelo todo directamente, desde el principio, si no no lo entenderás... Esto no se puede desarrollar como un ejemplo, como una teoría... Tengo que contarte mi caso. No hay vergüenza, no hay nada que ocultar..."
vor mir ziehen sich auch die Leute nackt aus und zeigen mir ihren Grind, ihren Harn und ihre Exkremente ... wenn man geholfen haben will, darf man nicht herumreden und nichts verschweigen ...
La gente también se desnuda delante de mí y me enseña sus costras, su orina y sus excrementos... si quieres que te ayuden, no puedes andarte con rodeos ni ocultar nada...
Also ich werde Ihnen keinen Fall erzählen von einem sagenhaften Arzt ... ich ziehe mich nackt aus und sage: ich ...
Así que no les voy a hablar de algún médico legendario... Me quitaré toda la ropa y les diré: yo...
das Schämen habe ich verlernt in dieser dreckigen Einsamkeit, in diesem verfluchten Land, das einem die Seele ausfrißt und das Mark aus den Lenden saugt.“
He olvidado cómo sentir vergüenza en esta sucia soledad, en esta tierra maldita que te corroe el alma y te chupa la médula de las entrañas.
Ich mußte irgendeine Bewegung gemacht haben, denn er unterbrach sich.
Debí de hacer algún tipo de movimiento, porque él se detuvo.
„Ach, Sie protestieren ... ich verstehe, Sie sind begeistert von Indien, von den Tempeln und den Palmenbäumen, von der ganzen Romantik einer Zweimonatsreise.
"Ah, estás protestando... Lo entiendo, estás entusiasmado con la India, los templos y las palmeras, todo el romanticismo de un viaje de dos meses."
Ja, so sind sie zauberhaft, die Tropen, wenn man sie in der Eisenbahn, im Auto, in der Rikscha durchstreift: ich habe das auch nicht anders gefühlt, als ich zum erstenmal herüber kam vor sieben Jahren.
Sí, los trópicos son mágicos cuando se viajan a través de ellos en tren, coche o rickshaw: yo sentí lo mismo cuando vine por primera vez hace siete años.
Was träumte ich da nicht alles, die Sprachen wollte ich lernen und die heiligen Bücher im Urtext lesen, die Krankheiten studieren, wissenschaftlich arbeiten, die Psyche der Eingeborenen ergründen — so sagt man ja im europäischen Jargon — ein Missionar der Menschlichkeit, der Zivilisation werden.
¿Con qué no soñaba entonces? Quería aprender idiomas y leer los libros sagrados en su texto original, estudiar enfermedades, trabajar científicamente, explorar la psique de los nativos —como dicen en jerga europea—, convertirme en misionero de la humanidad, de la civilización.
Alle, die kommen, träumen denselben Traum.
Todos los que vienen sueñan lo mismo.
Aber in diesem unsichtbaren Glashaus dort geht einem die Kraft aus, das Fieber — man kriegts ja doch, mag man noch so viel Chinin in sich fressen — greift einem ans Mark, man wird schlapp und faul, wird weich, eine Qualle.
Pero en esa casa de cristal invisible, las fuerzas se agotan, la fiebre —que se contrae de todos modos, por mucha quinina que se consuma— te atrapa hasta la médula, te vuelves débil y perezoso, blando, como una medusa.
Irgendwie ist man als Europäer von seinem wahren Wesen abgeschnitten, wenn man aus den großen Städten weg in so eine verfluchte Sumpfstation kommt: auf kurz oder lang hat jeder seinen Knax weg, die einen saufen, die andern rauchen Opium, die dritten prügeln und werden Bestien — irgendeinen Schuß Narrheit kriegt jeder ab.
De alguna manera, como europeo, uno se desconecta de su verdadera naturaleza cuando abandona las grandes ciudades y termina en una estación pantanosa tan maldita: tarde o temprano todos se descarrilan, algunos beben, otros fuman opio, otros pelean y se convierten en bestias; todos reciben algún tipo de dosis de locura.
Man sehnt sich nach Europa, träumt davon, wieder einen Tag auf einer Straße zu gehen, in einem hellen steinernen Zimmer unter weißen Menschen zu sitzen, Jahr um Jahr träumt man davon, und kommt dann die Zeit, wo man Urlaub hätte, so ist man schon zu träge, um zu gehen.
Uno añora Europa, sueña con volver a caminar por una calle aunque sea por un día, con sentarse en una luminosa habitación de piedra entre gente blanca; uno sueña con ello año tras año, y cuando llega el momento de tomar vacaciones, uno ya es demasiado perezoso para ir.
Man weiß, drüben ist man vergessen, fremd, eine Muschel in diesem Meer, auf die jeder tritt. So bleibt man und versumpft und verkommt in diesen heißen, nassen Wäldern. Es war ein verfluchter Tag, an dem ich mich in dieses Drecknest verkauft habe ...
Sabes que allí te han olvidado, un extraño, una cáscara en este mar que todos pisan. Así que te quedas, estancado y pudriéndote en estos bosques cálidos y húmedos. Fue un día maldito cuando me vendí a este agujero inmundo...
Übrigens: ganz so freiwillig war das ja auch nicht.
Por cierto, no fue del todo voluntario.
Ich hatte in Deutschland studiert, war recte Mediziner geworden, ein guter Arzt sogar mit einer Anstellung an der Leipziger Klinik; irgendwo in einem verschollenen Jahrgang der Medizinischen Blätter haben sie damals viel Aufhebens gemacht von einer neuen Injektion, die ich als erster praktiziert hatte.
Yo había estudiado en Alemania, me había convertido en un médico de verdad, incluso un buen médico con un puesto en la clínica de Leipzig; en algún momento perdido de las revistas médicas, armaron un gran revuelo por una nueva inyección que yo fui el primero en aplicar.
Da kam eine Weibergeschichte, eine Person, die ich im Krankenhaus kennen lernte: sie hatte ihren Geliebten so toll gemacht, daß er sie mit dem Revolver anschoß, und bald war ich ebenso toll wie er.
Luego me contaron la historia de una mujer, una persona que conocí en el hospital: había excitado tanto a su amante que este le disparó con un revólver, y pronto yo estaba igual de excitada que él.
Sie hatte eine Art, hochmütig und kalt zu sein, die mich rasend machte — mich hatten immer schon Frauen in der Faust, die herrisch und frech waren, aber diese bog mich zusammen, daß mir die Knochen brachen.
Tenía una forma de ser altiva y fría que me volvía loca; siempre he sido una mujer mandona y descarada, pero esta me doblegó tanto que me rompió los huesos.
Ich tat, was sie wollte, ich — nun, warum soll ichs nicht sagen, es sind acht Jahre her — ich tat für sie einen Griff in die Spitalskasse, und als die Sache aufflog, war der Teufel los.
Hice lo que ella quería, yo —bueno, ¿por qué no decirlo?, fue hace ocho años— saqué dinero de las arcas del hospital para ayudarla, y cuando el asunto salió a la luz, se armó la de San Quintín.
Ein Onkel deckte noch den Abgang, aber mit der Karriere war es vorbei. Damals hörte ich gerade, die holländische Regierung werbe Ärzte an für die Kolonien und biete ein Handgeld.
Un tío le encubrió la marcha, pero su carrera había terminado. Por aquel entonces, oí que el gobierno neerlandés estaba reclutando médicos para las colonias y ofreciendo incentivos por firmar.
Nun, ich dachte gleich, es müßte ein sauberes Ding sein, für das man Handgeld biete, ich wußte, daß die Grabkreuze auf diesen Fieberplantagen dreimal so schnell wachsen als bei uns, aber wenn man jung ist, glaubt man, das Fieber und der Tod springt immer nur auf die andern.
Bueno, enseguida pensé que debía de ser un trato limpio, uno por el que se ofrecería un soborno; sabía que las cruces funerarias en estas plantaciones de enfermedades crecen tres veces más rápido que aquí, pero cuando eres joven, piensas que la fiebre y la muerte solo afectan a otras personas.
Nun, ich hatte da nicht viel Wahl, ich fuhr nach Rotterdam, verschrieb mich auf zehn Jahre, bekam ein ganz nettes Bündel Banknoten, die Hälfte schickte ich nach Hause an den Onkel, die andere Hälfte jagte mir eine Person dort im Hafenviertel ab, die alles von mir herauskriegte, nur weil sie jener verfluchten Katze so ähnlich war.
Bueno, no tenía muchas opciones, así que fui a Rotterdam, firmé por diez años, conseguí un buen fajo de billetes, envié la mitad a casa a mi tío y conseguí la otra mitad de una persona de la zona portuaria que averiguó todo sobre mí, solo porque se parecía mucho a esa maldita gata.
Ohne Geld, ohne Uhr, ohne Illusionen bin ich dann abgesegelt von Europa und war nicht sonderlich traurig, als wir aus dem Hafen steuerten.
Sin dinero, sin reloj, sin ilusiones, zarpé de Europa y no me sentí particularmente triste cuando salimos del puerto.
Und dann saß ich so auf Deck wie Sie, wie alle saßen und sah das Südkreuz und die Palmen, das Herz ging mir auf — ah, Wälder, Einsamkeit, Stille, träumte ich! Nun — an Einsamkeit bekam ich gerade genug.
Y entonces me senté en cubierta como tú, como todos los demás, y vi la Cruz del Sur y las palmeras, mi corazón se abrió — ¡ah, bosques, soledad, silencio, soñé! Bueno — tuve la soledad justa.
Man setzte mich nicht nach Batavia oder Surabaya, in eine Stadt, wo es Menschen gibt und Klubs und Golf und Bücher und Zeitungen, sondern — nun der Name tut ja nichts zur Sache — in irgendeine der Distriktstationen, zwei Tagereisen von der nächsten Stadt.
No me pusieron en Batavia ni en Surabaya, ciudades con gente, clubes, golf, libros y periódicos, sino —bueno, el nombre en realidad no importa— en una de las estaciones de distrito, a dos días de viaje de la ciudad más cercana.
Ein paar langweilige, verdorrte Beamte, ein paar Halfcast, das war meine ganze Gesellschaft, sonst weit und breit nur Wald, Plantagen, Dickicht und Sumpf.
Unos cuantos funcionarios públicos aburridos y marchitos, unos cuantos mestizos, esa era toda mi compañía; por lo demás, hasta donde alcanzaba la vista, solo bosques, plantaciones, matorrales y pantanos.
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