
Marianela
Benito Pérez Galdós · 1878
Una storia commovente di innocenza, amore e disuguaglianza sociale.
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Il testo originale, ogni riga seguita dalla sua traduzione.
Se puso el sol.
Il tramonto.
Tras el breve crepúsculo vino tranquila y oscura la noche, en cuyo negro seno murieron poco a poco los últimos rumores de la tierra soñolienta, y el viajero siguió adelante en su camino, apresurando su paso a medida que avanzaba la noche.
Dopo il breve crepuscolo giunse la notte silenziosa e buia, nel cui grembo nero gli ultimi mormorii della terra assonnata si spensero gradualmente, e il viaggiatore continuò il suo cammino, accelerando il passo man mano che la notte avanzava.
Iba por angosta vereda, de esas que sobre el césped traza el constante pisar de hombres y brutos, y subía sin cansancio por un cerro en cuyas vertientes se alzaban pintorescos grupos de guinderos, hayas y robles.
Camminò lungo uno stretto sentiero, uno di quelli tracciati sull'erba dal continuo calpestio di uomini e animali, e salì instancabilmente su una collina sui cui pendii si ergevano pittoreschi gruppi di ciliegi, faggi e querce.
(Ya se ve que estamos en el Norte de España.)
(Come potete vedere, siamo nel nord della Spagna.)
Era un hombre de mediana edad, de complexión recia, buena talla, ancho de espaldas, resuelto de ademanes, firme de andadura, basto de facciones, de mirar osado y vivo, ligero a pesar de su regular obesidad, y (dígase de una vez aunque sea prematuro) excelente persona por doquiera que se le mirara.
Era un uomo di mezza età, di corporatura robusta, di buona statura, con spalle larghe, deciso nei gesti, fermo nell'andatura, rozzo nei lineamenti, con uno sguardo audace e vivace, leggero nonostante la moderata obesità e (lo diciamo subito, anche se è prematuro) una persona eccellente sotto ogni aspetto.
Vestía el traje propio de los señores acomodados que viajan en verano, con el redondo sombrerete, que debe a su fealdad el nombre de hongo, gemelos de campo pendientes de una correa, y grueso bastón que, entre paso y paso, le servía para apalear las zarzas cuando extendían sus ramas llenas de afiladas uñas para atraparle la ropa.
Indossava il tipico abbigliamento dei signori benestanti che viaggiano d'estate, con il cappello rotondo, che deve il nome di fungo alla sua bruttezza, gemelli da campo appesi a una cinghia e un grosso bastone da passeggio con cui, tra un passo e l'altro, batteva i rovi quando questi allungavano i rami pieni di chiodi aguzzi per impigliarsi nei suoi vestiti.
Detúvose, y mirando a todo el círculo del horizonte, parecía impaciente y desasosegado.
Si fermò e, guardando l'intero orizzonte, sembrò impaziente e irrequieto.
Sin duda no tenía gran confianza en la exactitud de su itinerario y aguardaba el paso de algún aldeano que le diese buenos informes topográficos para llegar pronto y derechamente a su destino.
Certamente non aveva molta fiducia nella precisione del suo percorso e aspettava che passasse qualche abitante del villaggio che potesse fornirgli buone informazioni topografiche per arrivare rapidamente e direttamente a destinazione.
-No puedo equivocarme -murmuró-. Me dijeron que atravesara el río por la pasadera... así lo hice. Después que marchara adelante, siempre adelante.
"Non posso sbagliarmi", mormorò. "Mi hanno detto di attraversare il fiume sul ponte pedonale... e l'ho fatto. Poi di marciare avanti, sempre avanti."
En efecto, allá, detrás de mí queda esa apreciable villa, a quien yo llamaría Villafangosa por el buen surtido de lodos que hay en sus calles y caminos... De modo que por aquí, adelante, siempre adelante...
In effetti, lì, dietro di me, si trova quel bel villaggio, che chiamerei Villaggio del Fango per l'abbondanza di fango nelle sue strade e nelle sue vie... Quindi, da questa parte, avanti, sempre avanti...
(me gusta esta frase, y si yo tuviera escudo no le pondría otra divisa) he de llegar a las famosas minas de Socartes.
(Mi piace questa frase, e se avessi uno scudo non ci metterei nessun altro motto) Devo raggiungere le famose miniere di Socarte.
Después de andar largo trecho, añadió:
Dopo aver camminato a lungo, aggiunse:
-Me he perdido, no hay duda de que me he perdido... Aquí tienes, Teodoro Golfín, el resultado de tu adelante, siempre adelante. Estos palurdos no conocen el valor de las palabras.
"Sono perso, non c'è dubbio che sono perso... Eccolo qui, Teodoro Golfín, il risultato del tuo 'avanti, sempre avanti'. Questi bifolchi non conoscono il valore delle parole."
O han querido burlarse de ti, o ellos mismos ignoran dónde están las minas de Socartes.
O volevano prendersi gioco di te, oppure non sanno dove si trovano le miniere di Socartes.
Un gran establecimiento minero ha de anunciarse con edificios, chimeneas, ruido de arrastres, resoplido de hornos, relincho de caballos, trepidación de máquinas, y yo no veo, ni huelo, ni oigo nada... Parece que estoy en un desierto... ¡qué soledad!
Un grande stabilimento minerario dovrebbe annunciarsi con edifici, camini, il rumore dei trasporti, lo sbuffo delle fornaci, il nitrito dei cavalli, il rumore delle macchine, e io non vedo, non sento e non sento nulla... Mi sembra di essere in un deserto... che solitudine!
Si yo creyera en brujas, pensaría que mi destino me proporcionaba esta noche el honor de ser presentado a ellas... ¡Demonio!, ¿pero no hay gente en estos lugares?... Aún falta media hora para la salida de la luna.
Loading...
¡Ah!, bribona, tú tienes la culpa de mi extravío... Si al menos pudiera conocer el sitio donde me encuentro... ¿Pero qué más da? (Al decir esto, hizo un gesto propio del hombre esforzado que desprecia los peligros).
Ah, mascalzone, sei tu il colpevole del mio smarrimento... Se solo sapessi dove mi trovo... Ma che importa? (Dicendo questo, fece un gesto tipico di un uomo coraggioso che disprezza il pericolo.)
Golfín, tú que has dado la vuelta al mundo, ¿te acobardarás ahora?... ¡Ah!, los aldeanos tenían razón: adelante, siempre adelante. La ley universal de la locomoción no puede fallar en este momento.
Golfín, tu che hai viaggiato per il mondo, vuoi fare marcia indietro ora?... Ah! Gli abitanti del villaggio avevano ragione: avanti, sempre avanti. La legge universale della locomozione non può fallire in questo momento.
Y puesta denodadamente en ejecución aquella osada ley, recorrió un kilómetro, siguiendo a capricho las veredas que le salían al paso y se cruzaban y se quebraban en ángulos mil, cual si quisiesen engañarle y confundirle más.
E dopo aver messo risolutamente in pratica quella legge audace, percorse un chilometro, seguendo a suo piacimento i sentieri che incontrava sul suo cammino e che si incrociavano e si interrompevano in mille angoli, come se volessero ingannarlo e confonderlo ancora di più.
Por grande que fuera su resolución e intrepidez, al fin tuvo que pararse.
Loading...
Las veredas, que al principio subían, luego empezaron a bajar, enlazándose; y al fin bajaron tanto, que nuestro viajero hallose en un talud, por el cual sólo habría podido descender echándose a rodar.
I sentieri, che dapprima salivano, poi cominciarono a scendere, congiungendosi; e infine scesero così tanto che il nostro viaggiatore si trovò su un pendio, dal quale avrebbe potuto scendere solo rotolando.
-¡Bonita situación! -exclamó sonriendo y buscando en su buen humor lenitivo a la enojosa contrariedad-. ¿En dónde estás, querido Golfín? Esto parece un abismo. ¿Ves algo allá abajo? Nada, absolutamente nada...
"Che bella situazione!" esclamò, sorridendo e cercando conforto nel suo buon umore per alleviare la fastidiosa situazione. "Dove sei, caro Golfín? Sembra un abisso. Vedi qualcosa laggiù?" "Niente, assolutamente niente..."
pero el césped ha desaparecido, el terreno está removido. Todo es aquí pedruscos y tierra sin vegetación, teñida por el óxido de hierro... Sin duda estoy en las minas...
Ma l'erba è sparita, il terreno è rivoltato. Qui non ci sono che pietre e terra arida, macchiata di ossido di ferro... Sono decisamente nelle miniere...
pero ni alma viviente, ni chimeneas humeantes, ni ruido, ni un tren que murmure a lo lejos, ni siquiera un perro que ladre... ¿Qué haré?, hay por aquí una vereda que vuelve a subir. ¿Seguirela? ¿Desandaré lo andado?... ¡Retroceder! ¡Qué absurdo!
Ma non un'anima in vista, nessun camino fumante, nessun rumore, nessun treno che mormora in lontananza, nemmeno un cane che abbaia... Cosa devo fare? C'è un sentiero qui che risale. Devo seguirlo? Devo tornare sui miei passi?... Tornare indietro! Che assurdo!
O yo dejo de ser quien soy, o llegaré esta noche a las famosas minas de Socartes y abrazaré a mi querido hermano. Adelante, siempre adelante.
O smetto di essere chi sono, oppure stasera raggiungerò le famose miniere di Socartes e abbraccerò il mio caro fratello. Avanti, sempre avanti.
Dio un paso y hundiose en la frágil tierra movediza.
Fece un passo e sprofondò nella fragile terra in movimento.
-¿Esas tenemos, señor planeta?... ¿Con que quiere usted tragarme?... Si ese holgazán satélite quisiera alumbrar un poco, ya nos veríamos las caras usted y yo... Y a fe que por aquí abajo no hemos de ir a ningún paraíso.
-È così, signor Pianeta?... Quindi vuoi inghiottirmi?... Se quel satellite pigro volesse fare un po' di luce, ci faremmo una bella risata... E giuro che non andremo in nessun paradiso quaggiù.
Parece esto el cráter de un volcán apagado... Hay que andar suavemente por tan delicioso precipicio. ¿Qué es esto? ¡Ah! Una piedra; magnífico asiento para echar un cigarro, esperando a que salga la luna.
Loading...
El discreto Golfín se sentó tranquilamente como podría haberlo hecho en el banco de un paseo; y ya se disponía a fumar, cuando sintió una voz...
Il discreto Golfín si sedette tranquillamente, come avrebbe fatto su una panchina del parco; e stava per fumare quando udì una voce...
sí, indudablemente era una voz humana que lejos sonaba, un quejido patético, mejor dicho, melancólico canto, formado de una sola frase, cuya última cadencia se prolongaba apianándose en la forma que los músicos llamaban morendo, y que se apagaba al fin en el plácido silencio de la noche, sin que el oído pudiera apreciar su vibración postrera.
Sì, senza dubbio era una voce umana che risuonava da lontano, un gemito patetico, o meglio, un canto malinconico, composto da una sola frase, la cui ultima cadenza si prolungava ammorbidendo nel modo che i musicisti chiamavano morendo, e che infine si spegneva nel placido silenzio della notte, senza che l'orecchio potesse apprezzarne l'ultima vibrazione.
-Vamos -dijo el viajero lleno de gozo-, humanidad tenemos. Ese es el canto de una muchacha; sí, es voz de mujer, y voz preciosísima. Me gusta la música popular de este país... Ahora calla... Oigamos, que pronto ha de volver a empezar...
"Dai," disse il viaggiatore, pieno di gioia, "abbiamo l'umanità. Questa è una canzone di ragazza; sì, è una voce di donna, ed è una voce bellissima. Mi piace la musica popolare di questo paese... Ora fate silenzio... Ascoltiamo, perché presto ricomincerà..."
Ya, ya suena otra vez. ¡Qué voz tan bella, qué melodía tan conmovedora!
Sì, sì, sta suonando di nuovo. Che bella voce, che melodia commovente!
Creeríase que sale de las profundidades de la tierra y que el señor de Golfín, el hombre más serio y menos supersticioso del mundo, va a andar en tratos ahora con los silfos, ondinas, gnomos, hadas y toda la chusma emparentada con la loca de la casa...
Si direbbe che sia emerso dalle profondità della terra e che il signor Golfín, l'uomo più serio e meno superstizioso del mondo, si trovi ora ad avere a che fare con silfidi, ondine, gnomi, fate e tutta la marmaglia legata alla pazza di casa...
Pero, si no me engaña el oído, la voz se aleja... La graciosa cantora se va... ¡Eh! Muchacha, aguarda, detén el paso.
Ma, se il mio orecchio non mi inganna, la voce si affievolisce... La graziosa cantante se ne va... Ehi! Ragazza, aspetta, fermati!
La voz, que durante breve rato había regalado con encantadora música el oído del hombre extraviado, se iba perdiendo en la inmensidad tenebrosa, y a los gritos de Golfín, el canto extinguiose por completo.
La voce, che per un breve istante aveva deliziato l'orecchio dell'uomo perduto con una musica incantevole, si perse nell'immensità oscura e, alle grida di Golfín, il canto si spense completamente.
Sin duda la misteriosa entidad gnómica, que entretenía su soledad subterránea cantando tristes amores, se había asustado de la brusca interrupción del hombre, huyendo a las más hondas entrañas de la tierra, donde moran, avaras de sus propios fulgores, las piedras preciosas.
Senza dubbio la misteriosa entità gnomica, che intratteneva la sua solitudine sotterranea cantando tristi canzoni d'amore, era rimasta spaventata dalla brusca interruzione dell'uomo, fuggendo nelle viscere più profonde della terra, dove dimorano le pietre preziose, avare del loro stesso splendore.
-Esta es una situación divina -murmuró Golfín, considerando que no podía hacer mejor cosa que dar lumbre a su cigarro-. No hay mal que cien años dure. Aguardemos fumando. Me he lucido con querer venir solo y a pie a las minas de Socartes.
"Questa è una situazione divina", mormorò Golfín, immaginando di non poter fare altro che accendere il sigaro. "Nessun male dura cent'anni. Aspettiamo fumando. Mi sono davvero superato volendo venire da solo e a piedi alle miniere di Socartes."
Mi equipaje habrá llegado primero, lo que prueba de un modo irrebatible las ventajas del adelante, siempre adelante.»
Il mio bagaglio sarà arrivato prima, il che dimostra inconfutabilmente i vantaggi di andare sempre avanti.
Moviose entonces ligero vientecillo, y Teodoro creyó sentir pasos lejanos en el fondo de aquel desconocido o supuesto abismo que ante sí tenía. Puso atención y no tardó en adquirir la certeza de que alguien andaba por allí. Levantándose, gritó:
Una leggera brezza si sollevò e Theodore pensò di udire passi lontani in fondo a quell'abisso sconosciuto o immaginario davanti a lui. Ascoltò attentamente e presto fu certo che qualcuno fosse lì. Alzandosi in piedi, gridò:
-Muchacha, hombre, o quien quiera que seas, ¿se puede ir por aquí a las minas de Socartes?
-Ragazza, uomo o chiunque tu sia, è possibile raggiungere le miniere di Socartes da questa parte?
No había concluido, cuando oyose el violento ladrar de un perro, y después una voz de hombre, que dijo:
Non aveva ancora finito quando si udì il violento abbaiare di un cane, seguito dalla voce di un uomo che diceva:
-Choto, Choto, ven aquí.
-Choto, Choto, vieni qui.
-¡Eh! -gritó el viajero-. Buen amigo, muchacho de todos los demonios, o lo que quiera que seas, sujeta pronto ese perro, que yo soy hombre de paz!
"Ehi!" urlò il viaggiatore. "Caro amico, ragazzo diabolico, o chiunque tu sia, frena subito quel cane, perché io sono un uomo di pace!"
-¡Choto, Choto!
- Choto, Choto!
Golfín vio que se le acercaba un perro negro y grande; mas el animal, después de gruñir junto a él, retrocedió llamado por su amo.
Golfín vide un grosso cane nero avvicinarsi a lui; ma l'animale, dopo aver ringhiato accanto a lui, indietreggiò quando fu chiamato dal suo padrone.
En tal punto y momento, el viajero pudo distinguir una figura, un hombre, que inmóvil y sin expresión, cual muñeco de piedra, estaba en pie a distancia como de diez varas más abajo de él, en una vereda trasversal que aparecía irregularmente trazada por todo lo largo del talud.
In quel momento il viaggiatore riuscì a distinguere una figura, un uomo, che, immobile e inespressivo, come una bambola di pietra, stava in piedi a una distanza di circa dieci metri sotto di lui, su un sentiero trasversale che sembrava tracciato irregolarmente lungo l'intera lunghezza del pendio.
Este sendero y la humana figura detenida en él llamaron vivamente la atención de Golfín, que dirigiendo gozosa mirada al cielo, exclamó:
Questo sentiero e la figura umana che vi si trovava catturarono l'attenzione di Golfín, il quale, guardando gioiosamente il cielo, esclamò:
-¡Gracias a Dios!, al fin salió esa loca. Ya podemos saber dónde estamos. No sospechaba yo que tan cerca de mí existiera esta senda... Pero si es un camino... ¡Hola!, amiguito, ¿puede usted decirme si estoy en las minas de Socartes?
"Grazie a Dio! Quella pazza è finalmente uscita. Ora possiamo capire dove ci troviamo. Non avrei mai sospettato che questo sentiero esistesse così vicino a me... Ma è una strada... Ciao, amico! Puoi dirmi se mi trovo nelle miniere di Socartes?"
-Sí, señor, estas son las minas de Socartes, aunque estamos un poco lejos del establecimiento.
-Sì, signore, queste sono le miniere di Socartes, anche se siamo un po' lontani dallo stabilimento.
La voz que esto decía era juvenil y agradable, y resonaba con las simpáticas inflexiones que indican una disposición a prestar servicios con buena voluntad y cortesía.
La voce che pronunciava queste parole era giovane e piacevole, e risuonava con le inflessioni amichevoli che indicano la volontà di fornire servizi con benevolenza e cortesia.
Mucho gustó al doctor oírla, y más aún observar la dulce claridad que, difundiéndose por los espacios antes oscuros, hacía revivir cielo y tierra, cual si se los sacara de la nada.
Il medico fu molto contento di ascoltarla e ancora di più di osservare la dolce chiarezza che, diffondendosi negli spazi prima bui, ravvivava il cielo e la terra, come se fossero spuntati dal nulla.
-Fiat lux -dijo descendiendo-. Me parece que acabo de salir del caos primitivo. Ya estamos en la realidad... Bien, amiguito, doy a usted gracias por las noticias que me ha dado y las que aún ha de darme... Salí de Villamojada al ponerse el sol.
"Sia fatta la luce", disse, scendendo dall'auto. "Credo di essere appena emerso dal caos primordiale. Ora siamo tornati alla realtà... Bene, amico mio, ti ringrazio per le notizie che mi hai dato e per quelle che mi devi ancora dare... Ho lasciato Villamojada al tramonto."
Dijéronme que adelante, siempre adelante...
Mi hanno detto di andare avanti, sempre avanti...
-¿Va usted al establecimiento? -preguntó el misterioso joven, permaneciendo inmóvil y rígido, sin mirar al doctor, que ya estaba cerca.
«Sta andando allo stabilimento?» chiese il misterioso giovane, rimanendo immobile e rigido, senza guardare il medico, che era già lì vicino.
-Sí, señor; pero sin duda equivoqué el camino.
-Sì, signore; ma ho sicuramente preso la strada sbagliata.
-Esta no es la entrada de las minas. La entrada es por la pasadera de Rabagones, donde está el camino y el ferro-carril en construcción. Por allá hubiera usted llegado en diez minutos al establecimiento.
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Por aquí tardaremos más, porque hay bastante distancia y muy mal camino.
In questo modo ci vorrà più tempo, perché è parecchio lontano e la strada è in pessime condizioni.
Estamos en la última zona de explotación, y hemos de atravesar algunas galerías y túneles, bajar escaleras, pasar trincheras, remontar taludes, descender el plano inclinado; en fin, recorrer todas las minas de Socartes desde un extremo, que es este, hasta el otro extremo, donde están los talleres, los hornos, las máquinas, el laboratorio y las oficinas.
Ci troviamo nell'ultima zona di sfruttamento e dobbiamo percorrere gallerie e tunnel, scendere scale, passare per trincee, risalire pendii, scendere lungo il piano inclinato; in breve, percorrere tutte le miniere di Socartes da un'estremità, che è questa, all'altra estremità, dove si trovano le officine, i forni, le macchine, il laboratorio e gli uffici.
-Pues a fe mía que ha sido floja mi equivocación -dijo Golfín riendo.
"Beh, giuro che il mio errore è stato molto grave", disse Golfín ridendo.
-Yo le guiaré a usted con mucho gusto, porque conozco estos sitios perfectamente.
-Ti guiderò volentieri, perché conosco perfettamente questi posti.
Golfín, hundiendo los pies en la tierra, resbalando aquí y bailoteando más allá, tocó al fin el benéfico suelo de la vereda, y su primera acción fue examinar al bondadoso joven. Breve rato estuvo el doctor dominado por la sorpresa.
Golfín, affondando i piedi nel terreno, scivolando qua e là e danzando, finalmente toccò il suolo accogliente del marciapiede e la sua prima azione fu quella di esaminare il gentile giovane. Per un breve istante il medico fu sopraffatto dalla sorpresa.
-Usted... -murmuró.
"Tu..." mormorò.
-Soy ciego, sí, señor -añadió el joven-; pero sin vista sé recorrer de un cabo a otro las minas de Socartes. El palo que uso me impide tropezar, y Choto me acompaña, cuando no lo hace la Nela, que es mi lazarillo.
"Sono cieco, sì signore", aggiunse il giovane; "ma senza vista so attraversare le miniere di Socartes da un'estremità all'altra. Il bastone che uso mi impedisce di inciampare e Choto mi accompagna, quando Nela, la mia guida, non c'è."
Con que sígame usted y déjese llevar.
Seguitemi e lasciatevi trasportare.
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